La costera del bonito del norte en Cantabria va de finales de junio a finales de septiembre, con julio y agosto como meses de mayor actividad. En 2026 la temporada empezó antes de lo habitual y se alargará hasta agotar la cuota oficial, así que todavía hay semanas para comprarlo fresco en pescaderías de Laredo, Santoña y Colindres.

En los pueblos pesqueros que rodean Bareyo, el calendario del verano no lo marca el turismo: lo marca el bonito. Cuando las cofradías de Santoña, Laredo y Colindres empiezan a descargar bonito del norte a diario, todo el mundo lo sabe, desde el bar de la esquina hasta la pescadería del barrio. Es un pez que se pesca de junio a septiembre y que, fresco, apenas aguanta unos días fuera del agua, así que quien lo quiere probar en su punto tiene que moverse rápido.

Esta temporada, además, ha sido distinta. El ciclo natural del bonito se adelantó y las primeras capturas llegaron ya en mayo, con lo que la costera lleva más tiempo activa de lo habitual y se prolongará hasta que la flota agote el cupo fijado para este año. Para quien se aloja cerca de Bareyo, eso significa una cosa muy concreta: en septiembre todavía hay bonito fresco en los puertos de la zona, aunque la cuenta atrás ya ha empezado.

Jose Cespedes Balongo · unsplash

Cuándo es la costera del bonito en Cantabria

La costera del bonito del norte transcurre, en condiciones normales, entre finales de junio y finales de septiembre o principios de octubre, con julio y agosto como el tramo de mayor actividad para la flota artesanal cántabra. La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico fija cada año una cuota total para toda la flota española e internacional que faena esta especie en el Cantábrico; para 2026 el límite se ha establecido en 26.000 toneladas.

Ese detalle importa más de lo que parece: la costera no termina en una fecha fija del calendario, sino cuando se agota esa cuota. Este año, al haber empezado antes, es probable que la actividad se mantenga viva durante buena parte de septiembre, aunque cada semana que pasa quedan menos jornadas de pesca por delante. Puedes consultarlo en la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad del Gobierno de Cantabria, que regula la actividad pesquera en la región.

Cómo se pesca: el arte del curricán

El bonito del norte que llega a las lonjas cántabras no se pesca con redes industriales, sino al curricán: varias cañas largas se lanzan desde la popa del barco con señuelos que imitan a los peces pequeños, y la embarcación avanza despacio mientras el bonito muerde el anzuelo casi de uno en uno. Es una pesca artesanal, de jornadas de un solo día, que sale de puertos como Santoña —el mayor de Cantabria, con capturas anuales que superan las 12.000 toneladas y alimentan la potente industria conservera de la villa— y Colindres, con una flota que ronda las 5.000 toneladas al año.

Desde Bareyo, Santoña queda a poco más de 20 minutos en coche y Colindres a media hora, así que ver entrar los barcos a media tarde, cuando termina la jornada, es un plan que no cuesta nada organizar.

Barco de pesca artesanal faenando al curricán en el mar Cantábrico, varias cañas largas asomando por la popa, día soleado

Dónde comprarlo fresco cerca de Bareyo

Las cofradías de pescadores no venden al público: son lonjas donde se subasta el pescado al peso entre mayoristas y pescaderías, no un mercado abierto. Para llevarte bonito fresco a la villa, lo más práctico es acudir directamente a una pescadería que lo compre a diario en esas subastas.

Una opción a poco más de 20 minutos de Bareyo es Pescados Julio, con dos tiendas en Laredo que reciben pescado descargado en Laredo, Santoña, Colindres y Castro Urdiales, y que también ofrece reparto a domicilio y venta online con entrega en menos de 24 horas si prefieres no moverte.

Fachada de la pescadería Pescados Julio en Laredo, escaparate con género fresco expuesto

Fresco o en conserva: cómo elegirlo

Si vas a cocinarlo el mismo día, el bonito fresco en lomos o en rodajas es el que mejor funciona con poco: a la plancha con un chorro de aceite, encebollado o marinado unas horas antes de la parrilla. Aguanta poco en la nevera, un día o dos como mucho, así que no merece la pena comprar más de lo que vayas a comer.

Fuera de la costera, la alternativa es la conserva artesanal en aceite de oliva, una tradición con generaciones de historia en Santoña, donde varias fábricas siguen envasando a mano lomo a lomo. No sustituye al fresco, pero explica por qué el bonito cántabro tiene fama más allá de la región durante todo el año.

Lomos de bonito del norte recién cortados sobre hielo en el mostrador de una pescadería, primer plano

Lo que hay que saber

  • Temporada: de finales de junio a finales de septiembre o principios de octubre; en 2026, la costera empezó antes y se alargará mientras quede cuota.
  • Dónde comprarlo fresco: pescaderías de Laredo, Santoña, Colindres y Castro Urdiales que se abastecen a diario en la lonja.
  • En la cofradía no se vende al público: es una subasta mayorista, no un mercado abierto.
  • Conservación: el bonito fresco aguanta uno o dos días en la nevera; congelado y bien envasado, varios meses.
  • Si prefieres no moverte, varias pescaderías de la zona ofrecen reparto a domicilio o venta online con entrega en 24 horas.

En Santoña y Laredo lo dicen sin apenas darle importancia: el verano no se acaba de verdad hasta que se acaba el bonito.

Si te alojas en Bareyo durante estas semanas, todavía estás a tiempo de aprovechar el final de la costera: los puertos de Santoña y Laredo quedan a menos de media hora en coche, y volver con un par de lomos frescos para la cena es de esos planes que no salen en ninguna guía pero que se recuerdan. Y si lo tuyo es más comprar producto del día que cocinar, en nuestra guía de los mercados de Santander tienes más puestos de pescado fresco para completar la cesta.

Villa Camino y Villa Monte, las dos villas de Bareyo Residences, están a esa misma distancia de los puertos pesqueros de la costa oriental. Abren sus puertas en septiembre de 2027, justo a tiempo para la próxima costera.