Cantabria tiene un puñado de cervecerías artesanas que abren sus puertas al público, casi todas a menos de una hora de Bareyo: Cerveceros del Asón en Ampuero, Smach en Santander, DouGall's en Liérganes, Pedales Beer en Cabezón de la Sal y Redneck Brewery en Reocín, cada una con su propia sala de cata o tap room.
Durante años, pedir una cerveza en Cantabria era pedir una industrial de barril y punto. Eso ha cambiado: en la última década han abierto media docena de cervecerías artesanas que elaboran su propia cerveza en la región, y varias de ellas reciben visitas, organizan catas guiadas o tienen su propio tap room donde tomarla recién salida del tanque.

Esta selección reúne cinco proyectos que cumplen dos condiciones: elaboran la cerveza en Cantabria, no solo la distribuyen, y ofrecen alguna forma de visita o consumo en el propio local, no solo venta en tienda. Se quedan fuera, por tanto, las marcas que solo se encuentran en tienda o supermercado, por buenas que sean, porque el objetivo aquí es poder probarlas donde se hacen. Van ordenadas de más a menos cerca de Bareyo, para quien quiera planear una tarde de ruta cervecera sin pasarse el día entero al volante.
Cerveceros del Asón (Ampuero): la cerveza que homenajea a las ciervas de Covalanas
Es la más cercana a Bareyo, a poco más de media hora en coche, y también la más pequeña de las cinco: un obrador artesano que elabora en Ampuero con agua del río Asón, sin concentrados, sin pasteurizar ni microfiltrar, con el gas procedente únicamente de la segunda fermentación en botella. Su referencia más conocida, La Cierva, se llama así por la cueva de Covalanas, la cavidad de arte rupestre declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en Ramales de la Victoria, a poca distancia de la fábrica, donde las pinturas de ciervas rojas dan nombre a la cerveza. Abre este puesto la lista precisamente por eso: cercanía y una historia local que no se encuentra en ninguna otra.

Smach – La Fábrica Craft Bar (Santander): la fábrica servida en pleno centro
Smach elabora su cerveza en un polígono de Camargo, pero el sitio para probarla sin salir de Santander es La Fábrica Craft Bar, su taproom en pleno centro, con diez grifos que sirven directamente la producción propia más alguna cerveza invitada de temporada. Ocupa la segunda posición porque es la opción más práctica para quien ya tiene planeado un día de compras o de visita al Centro Botín: se llega andando desde el casco histórico y no hace falta reservar con antelación.

DouGall's (Liérganes): la fábrica que se visita los sábados
DouGall's es, junto con Smach, una de las cervezas artesanas más veteranas de Cantabria, y la única de esta lista con visita guiada regular: todos los sábados a las 12:30 abren su fábrica de Liérganes para explicar el proceso de elaboración paso a paso, con una cata final de cervezas acompañadas de quesos de la zona. La tap room, justo al lado de la fábrica, permite además tomarla a pocos metros de donde se elabora cualquier día de la semana. Su IPA 4 es probablemente la cerveza artesana más reconocible de Cantabria fuera de la propia región, y suele ser el punto de partida habitual para quien prueba DouGall's por primera vez, aunque conviene preguntar también por las de temporada, que cambian varias veces al año. Ocupa este puesto porque, de las cinco, es la que ofrece la experiencia más completa para quien quiere entender cómo se hace la cerveza y no solo bebérsela.

Pedales Beer (Cabezón de la Sal): el tap room que solo abre de jueves a sábado
Más al oeste, en Cabezón de la Sal, Pedales Beer elabora su propia cerveza y la sirve en un tap room que combina mesas altas con un ambiente desenfadado, abierto de jueves a sábado; el resto de la semana hay catas y experiencias solo con reserva previa. Queda a unos 50 minutos de Bareyo, así que tiene más sentido combinarlo con una visita al Parque de las Secuoyas del mismo pueblo que como plan suelto. Baja al cuarto puesto por eso: no es la más cercana ni la de horario más flexible, pero compensa si ya se está en la zona.

Redneck Brewery (Reocín): la fábrica en el polígono que abre sus puertas
Cierra la lista Redneck Brewery, una de las cervecerías con más reputación de Cantabria, instalada en un polígono industrial de Reocín, cerca de Torrelavega. No es un bar al uso: es la propia fábrica, abierta en horario de oficina entre semana y los sábados a mediodía, pensada para quien quiere ver de cerca el proceso de elaboración más que para tomarse una caña de paso. Va en último lugar por la logística: al estar en un polígono, conviene ir en coche propio y, si se puede, avisar antes de acercarse.

Lo que hay que saber
A la hora de organizar una ruta de cerveza artesana en Cantabria, lo primero es tener claro que ninguna de estas cinco cervecerías funciona como un bar convencional: DouGall's y Redneck Brewery solo enseñan la fábrica en horarios concretos (mejor confirmar por teléfono o email antes de ir), y Pedales Beer cierra de domingo a miércoles. Smach, en cambio, se puede visitar como cualquier bar del centro de Santander sin más plan que aparecer. Todas están entre 25 y 50 minutos en coche desde Bareyo, así que lo más cómodo es elegir una sola por tarde y dejar la ruta completa para varias visitas. Si el viaje coincide con verano, en el valle del Asón se suele celebrar además la Feria de la cerveza artesana del Asón, que reúne a varios productores locales en un mismo fin de semana; conviene revisar las fechas de cada edición en la web de Turismo de Cantabria. Casi todos los tap rooms de esta lista permiten además llevarse botellas o latas para casa, así que merece la pena preguntar antes de irse, sobre todo si hay ediciones de temporada que no se encuentran fuera de la propia fábrica. Y, como con cualquier cata, mejor repartir el volante entre quien no bebe o dejar el coche aparcado y volver en taxi.
«Hace cinco años, en Cantabria casi no había alternativa a la cerveza industrial. Hoy hay cinco fábricas que abren la puerta para enseñar cómo se hace la suya.»
Ninguna de estas cinco cervecerías está a la vuelta de la esquina, pero todas caben en lo que en Bareyo Residences consideramos un radio razonable para una tarde de escapada: coche, carretera secundaria y vuelta a tiempo para cenar en la terraza. Si te gusta la idea de conocer productores artesanos de cerca, añade también a la lista nuestra guía de las queserías de Cantabria que se pueden visitar, para completar la ruta con algo de queso además de cerveza. Y si el plan es alargarlo con más escapadas, septiembre de 2027 empieza a tener menos huecos libres en el calendario de las villas, así que conviene no dejarlo para el último momento.


