San Vicente de la Barquera se ve en un día completo: el Castillo del Rey con su mirador sobre la ría, el Puente de la Maza de 28 arcos, la Puebla Vieja con la iglesia de Santa María de los Ángeles y una parada frente al Parque Natural de Oyambre, rematada con un marmitako en el puerto.

Villa marinera de la costa occidental cántabra, San Vicente de la Barquera se organiza alrededor de su ría y del promontorio donde los reyes de Castilla levantaron un castillo para vigilar la entrada del puerto. Desde Bareyo, la carretera de la costa hacia el oeste deja atrás Santander y enlaza con la A-8 hasta completar la ruta en poco más de una hora.

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Lo que distingue a esta villa de otros pueblos de la costa cántabra es la combinación: un casco histórico declarado bien de interés cultural, un puente medieval que todavía se cruza a pie o en coche, y al otro lado, casi sin transición, las dunas y marismas de un parque natural. En una sola visita se pasa del empedrado gótico a la arena. El pueblo vive todavía de la pesca —el puerto sigue activo cada mañana— y eso se nota en la carta de cualquier bar del casco viejo, no solo en el restaurante de turno.

El Castillo del Rey: la fortaleza que domina la ría

Construido entre los siglos XIII y XIV, el Castillo del Rey formaba parte del cinturón defensivo que protegía la villa desde lo alto del promontorio. Tras su rehabilitación como pequeño museo, sus salas explican con paneles y maquetas la historia del recinto amurallado, pero lo que de verdad merece la subida son sus almenas: desde ahí se domina el Puente de la Maza, el puerto pesquero y la marisma, y en días despejados se recortan al fondo los Picos de Europa.

Castillo del Rey de San Vicente de la Barquera visto desde el puerto, luz de mañana

El Puente de la Maza: 500 metros y 28 arcos hacia Oyambre

Mandado construir por los Reyes Católicos entre los siglos XV y XVI, el Puente de la Maza salva con 28 arcos de medio punto los 500 metros de la ría, uniendo la villa con el parque natural del otro lado. Es la vía histórica de acceso a San Vicente desde el oeste y, para quien hace el Camino de Santiago del Norte, uno de los cruces más largos de toda la ruta cántabra: recorrerlo a pie, con la marea baja dejando al descubierto los bancos de arena, da una idea real de la escala del estuario.

La Puebla Vieja y la iglesia de Santa María de los Ángeles

El conjunto de la Puebla Vieja, declarado bien de interés cultural en 1987, conserva el trazado medieval de calles estrechas que suben desde el puerto hasta el castillo. En lo más alto, la iglesia-fortaleza de Santa María de los Ángeles, de estilo gótico y levantada a partir del siglo XIII, guarda el sepulcro renacentista del Inquisidor Corro, obra atribuida a discípulos de Miguel Ángel. Conviene visitarla a media mañana, cuando la luz entra mejor por los ventanales del ábside.

Calle empedrada de la Puebla Vieja subiendo hacia la iglesia de Santa María de los Ángeles

Parque Natural de Oyambre: las playas al otro lado del puente

Nada más cruzar el Puente de la Maza empieza el Parque Natural de Oyambre, casi 6.000 hectáreas repartidas entre San Vicente, Comillas, Udías, Valdáliga y Val de San Vicente. La playa de Merón llega prácticamente hasta las puertas de la villa, mientras que la de Oyambre, ya en la desembocadura de la ría de la Rabia, ofrece un paseo largo de arena fina y dunas que en septiembre está mucho más tranquilo que en pleno agosto. Es también zona de marismas protegidas, así que conviene seguir los senderos señalizados y no salirse de ellos.

Playa de Oyambre con dunas y marisma al fondo, marea baja

Dónde comer en San Vicente de la Barquera: marmitako con vistas al puerto

Bajo los soportales de la Plaza Mayor del Fuero, el Boga-Boga lleva desde 1963 sirviendo cocina de mercado con el pescado que entra esa misma mañana por el puerto. El marmitako es la referencia de la casa, pero también preparan sorropotún, almejas a la marinera y anchoas en temporada. Reserva recomendada para el mediodía, sobre todo en fin de semana.

Fachada del restaurante Boga-Boga bajo los soportales de la Plaza Mayor del Fuero

Lo que hay que saber

San Vicente de la Barquera está a algo menos de una hora en coche desde Bareyo por la A-8. El Castillo del Rey y la iglesia de Santa María de los Ángeles cambian su horario según la temporada, así que conviene confirmarlo antes de subir. Para aparcar, la zona del puerto y los aparcamientos junto a la playa de Merón son las opciones más cómodas fuera del casco histórico. Y si se puede elegir, mejor visitar con la marea baja: la ría se ve entera y el paseo bajo el puente gana mucho. Fuera de julio y agosto, la villa se vacía bastante entre semana, así que septiembre es buena época para verla sin agobios.

«Se cruza el Puente de la Maza y en quinientos metros se pasa de un pueblo medieval a una reserva natural entera.»

San Vicente de la Barquera encaja bien en una escapada de un día completo desde la zona de Bareyo, sobre todo si se combina con otro pueblo cercano: si ya recorriste nuestra guía de qué ver en Santillana del Mar, añade esta villa marinera a la misma ruta, porque las dos comparten ese aire de pueblo con historia y mar al lado. Nosotros seguimos con la vista puesta en nuestras dos villas de Bareyo Residences, a poco más de una hora de aquí, cuya apertura está prevista para septiembre de 2027.