Qué ver en Laredo: su Puebla Vieja medieval, declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1970, la iglesia gótica de Santa María de la Asunción, la playa de la Salvé y el paseo en barca a Santoña. Está a unos 25 minutos de Bareyo y se recorre a pie en una mañana.

Laredo suele conocerse por su playa, una de las más largas de Cantabria, y se queda ahí. Es una pena, porque detrás del paseo marítimo hay una villa marinera con siglos de historia, calles medievales y casonas barrocas que merecen más que un paso rápido camino de otro sitio.

Vista general de Laredo y su bahía desde lo alto, con la Puebla Vieja y el Monte Buciero al fondo

Desde Bareyo se llega en unos 25 minutos en coche. Lo razonable es dedicarle una mañana para la parte histórica y la tarde para la playa y el agua, o hacerlo al revés si el cielo manda. Estos son los puntos que de verdad compensan.

Qué ver en Laredo: la Puebla Vieja, seis rúas medievales y casonas barrocas

El casco antiguo de Laredo conserva la estructura regular de una población medieval: seis rúas originales más el Arrabal, entre la iglesia de la Asunción y el arroyo del Barrio, con restos de la muralla y de las puertas que se abrían en ella. Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1970. Entre las casonas barrocas, con grandes escudos, aleros y balcones de hierro, destacan la Casa de Diego Cacho y la Casa de Benito Zarauz. Conviene recorrerlo sin mapa y mirar hacia arriba: los detalles están en los balcones y en los escudos. Para saber más, el portal de turismo de Laredo recoge su patrimonio.

Calle de la Puebla Vieja de Laredo con casonas barrocas, escudos y balcones de hierro

La iglesia de Santa María de la Asunción

En lo más alto de la Puebla Vieja está la iglesia de Santa María de la Asunción, uno de los templos góticos más importantes de Cantabria. Guarda un retablo gótico policromado, considerado de los mejor conservados de la región. Cerca están el convento de San Francisco y la iglesia de Santa Catalina, que completan el recorrido monumental sin necesidad de salir del casco.

Fachada de la iglesia gótica de Santa María de la Asunción en Laredo, luz diurna

La playa de la Salvé y el Puntal

La Salvé, junto con la playa de Regatón, forma uno de los arenales más extensos de Cantabria. Fuera de verano es un buen sitio para caminar con calma, y a la hora de la bajamar el arenal se hace enorme. Si quieres saber cómo es en otoño y dónde aparcar, tienes todos los datos en nuestra guía de la playa de la Salvé en Laredo. Al final de la playa, en la zona del Puntal, sale la barca hacia Santoña.

Ola rompiendo en la playa de Laredo

La barca del Puntal a Santoña

Cruzar la bahía en barca es el plan más sencillo y más barato de Laredo: la travesía dura unos diez minutos y la barca sale cada 10-15 minutos, con un precio de entre 2 y 2,5 euros por trayecto. Sale del final de la Salvé y llega al paseo Pereda, en Santoña, desde donde se ve el Monte Buciero. Es también el paso que utilizan los peregrinos del Camino de Santiago del Norte entre Laredo y Santoña. La información oficial de la barca detalla el servicio. Según las fuentes consultadas, fuera de temporada alta navega de 9:00 a 19:00 y en diciembre, enero y febrero no lo hace, así que confirma antes de ir.

Barca del Puntal cruzando la bahía entre Laredo y Santoña

Un recorrido de una mañana que funciona

Empieza por arriba. Aparca cerca de la Puebla Vieja, sube hasta la iglesia de la Asunción mientras las calles aún están tranquilas y baja después por las rúas hasta el paseo marítimo. Con las piernas ya calientes, camina por la Salvé hasta el final del arenal y cruza en barca si te apetece ver Santoña desde el agua. Es un orden pensado para que la parte cuesta arriba llegue cuando menos cansa. Si el día se pone feo, el casco antiguo se puede recorrer en poco tiempo y retomar la playa más tarde. Con niños, el tramo más cómodo es el paseo y la barca. Con mayores, la Puebla Vieja con calma y un café en alguna de sus calles.

Lo que hay que saber

  • Distancia desde Bareyo: unos 25 minutos en coche.
  • Tiempo recomendado: una mañana para la Puebla Vieja. El día completo si añades playa y barca.
  • La barca del Puntal tarda unos diez minutos y cuesta entre 2 y 2,5 euros por trayecto.
  • El servicio de la barca varía por temporada y, según los datos publicados, no navega en diciembre, enero y febrero.
  • La Puebla Vieja es cuesta arriba: calzado cómodo.
  • Buena opción tanto en días de sol como de nubes: casi todo el recorrido histórico es al aire libre, pero las iglesias sirven de refugio si cae un chubasco.

"Laredo se recuerda por su arena, pero se entiende subiendo a la Puebla Vieja."

Laredo, Santoña y Noja se encadenan bien desde Bareyo: tres villas distintas, a un paso entre sí, que cambian el plan según el tiempo. Quien se queda unos días en la zona acaba usando Laredo igual que los vecinos: para una mañana de casco antiguo y una vuelta tranquila por la playa.