La ruta al nacimiento del río Asón, en el Parque Natural de los Collados del Asón (Soba), tiene unos 7 km ida y vuelta, dificultad baja y unas 3 horas de duración. Termina en la cascada de Cailagua, con 70 metros de caída, la más alta de Cantabria.

Bareyo mira al mar, pero a poco más de una hora hacia el interior, la Cantabria de valles verdes y montaña caliza ofrece un paisaje completamente distinto. El municipio de Soba, en el extremo oriental de la región, guarda uno de los rincones más fotografiados de la comunidad: el nacimiento del río Asón, un salto de agua que se despeña 70 metros por una pared de roca caliza rodeada de hayedos.

Vista general del valle de Soba y el Parque Natural de los Collados del Asón desde el acceso por carretera, luz de otoño.

La ruta hasta la cascada es una de las más accesibles de la montaña cántabra: sin apenas desnivel durante la mayor parte del recorrido, apta para caminar en familia y sin necesidad de experiencia previa en senderismo. Eso sí, conviene ir con las expectativas ajustadas a la estación del año, porque el caudal del salto cambia radicalmente entre la primavera y el resto del año, algo que explicamos más abajo para que no haya sorpresas.

Cómo llegar y dónde aparcar en el Parque Natural de los Collados del Asón

El punto de partida habitual es el aparcamiento junto al pueblo de Asón, en el municipio de Soba, al que se llega por la CA-265 desde Arredondo tras unos 11 kilómetros de carretera de montaña con curvas pero en buen estado. Desde la costa oriental de Cantabria, la referencia es tomar dirección Ramales de la Victoria y después Arredondo, para adentrarse en el valle. El aparcamiento se llena pronto en fines de semana de buen tiempo, así que llegar a primera hora facilita encontrar sitio y disfrutar del sendero con menos gente. Junto al parking hay un pequeño centro de información del Parque Natural, útil para consultar el estado del sendero antes de salir.

El sendero: bosque de ribera y hayedo hasta la cascada

Desde el aparcamiento, la pista forestal avanza junto al cauce del Asón entre prados y un bosque de ribera que pronto da paso a un hayedo cerrado, parte del Parque Natural de los Collados del Asón. El primer tramo, de unos 5 kilómetros, es prácticamente llano y muy cómodo, ideal para ir charlando sin mirar demasiado dónde se pisa. El terreno cambia en el último kilómetro, cuando el sendero empieza a ganar altura y se estrecha entre rocas: nada complicado, pero conviene calzado con buen agarre porque el suelo puede estar húmedo y resbaladizo, sobre todo tras días de lluvia.

Sendero de bosque de ribera y hayedo junto al cauce del río Asón, luz filtrada entre los árboles.

La cascada de Cailagua, el nacimiento del río Asón

El sendero termina en un anfiteatro natural de roca caliza desde el que se ve caer el agua 70 metros, en lo que se considera la cascada más alta de Cantabria. También conocida como cascada de Cailagua, marca el nacimiento oficial del río Asón, que desde aquí recorre buena parte de la Cantabria oriental hasta desembocar cerca de Colindres. El sonido del agua golpeando la piedra y la humedad que impregna el aire crean una sensación distinta a la de cualquier playa de la costa: aquí el protagonista es el interior de la región, con su propia versión de espectáculo natural.

Cascada de Cailagua (nacimiento del río Asón) cayendo desde la pared caliza, plano general del anfiteatro natural.

Cuándo ir: por qué el caudal cambia tanto según la estación

Conviene ser honestos con esto: la cascada da su espectáculo más impresionante en primavera, cuando el deshielo y las lluvias de los meses anteriores llenan el cauce y el agua cae con fuerza. En otoño, como ahora, octubre suele ser uno de los meses más secos del año en Cantabria, así que el caudal puede ser bastante más modesto, especialmente si no ha llovido en las semanas previas. Eso no quita mérito a la ruta: los días de otoño con temperaturas suaves y sin el calor ni las aglomeraciones del verano son, de hecho, de los mejores del año para caminar por el hayedo, aunque el salto de agua no esté en su máximo esplendor.

Primer plano del cauce del río Asón con caudal bajo en un día seco de otoño, contraste con la roca caliza.

Lo que hay que saber

Distancia: unos 7 km ida y vuelta desde el aparcamiento de Asón. Desnivel: leve, unos 200 metros acumulados. Duración: entre 2 y 3 horas con paradas. Dificultad: baja, aunque el último tramo tiene algo de pendiente y piedra suelta. Qué llevar: calzado de montaña, ropa de abrigo por capas y, si se puede, bastones para el tramo final. El Parque Natural de los Collados del Asón cuenta con un centro de interpretación (teléfono 942 04 94 38) donde conviene preguntar por el estado del sendero si ha llovido recientemente. No hay bares ni fuentes en el recorrido, así que hay que llevar agua y algo de comer.

Setenta metros de agua cayendo sobre roca caliza, en un valle donde el mar de Bareyo parece quedar a un mundo de distancia.

Cambiar la costa por la montaña durante una mañana es uno de esos planes que amplían el mapa de una estancia en Bareyo más allá de las playas. El valle de Soba y el nacimiento del Asón quedan a poco más de una hora en coche desde las villas de Bareyo Residences, así que es perfectamente posible dedicar la mañana al sendero y volver a tiempo para comer con vistas al Cantábrico. Si el plan de agua te gusta más en canoa que a pie, en nuestra guía de piragüismo por el río Asón contamos cómo remar por el mismo río, más abajo en su curso. Las villas para septiembre de 2027 ya se pueden consultar para quienes quieran combinar interior y costa en su próxima estancia.