Qué ver en Potes: la villa de Liébana se recorre en una mañana a pie. Lo esencial es la Torre del Infantado, la iglesia de San Vicente, los puentes sobre el Quiviesa y el Deva y, a pocos kilómetros, el monasterio de Santo Toribio de Liébana.
Potes es la capital de la comarca de Liébana y está a 291 metros de altitud, en la confluencia del río Quiviesa con el Deva, rodeada de montaña. Los Picos de Europa se ven desde sus calles, y eso la convierte en la puerta de entrada natural al macizo oriental.

Con algo más de 1.300 habitantes, es un pueblo pequeño que se entiende rápido. No hace falta un plan complicado: un paseo por el casco histórico, una comida con productos de la comarca y la subida al monasterio llenan una jornada completa. Desde Bareyo es una excursión de día entero, así que conviene salir temprano.
Qué ver en Potes: el casco histórico entre dos ríos
El casco antiguo está declarado conjunto histórico desde 1983 y se recorre a pie en poco tiempo. Calles estrechas, casonas de piedra con balcones de madera y soportales dan al centro un aspecto de villa de montaña que se ha conservado mejor de lo habitual. Lo más práctico es dejar el coche a las afueras y entrar caminando: el trazado no está pensado para circular. El monte Arabedes, de 694 metros, domina el pueblo y sirve de referencia para orientarse.
La Torre del Infantado
El monumento más reconocible es la Torre del Infantado, levantada en el siglo XV por los Mendoza. Hoy es la sede del Ayuntamiento, por lo que su uso como espacio de visita depende del momento; antes de ir conviene confirmar en el Ayuntamiento si está abierta o en obras, porque la información publicada no coincide. Incluso cerrada, merece la pena verla desde fuera, con su volumen de piedra sobre el casco histórico.

La iglesia de San Vicente y los puentes
La iglesia de San Vicente tiene categoría de monumento y se cita por primera vez en el año 947, cuando dependía del monasterio de Santo Toribio. Es un buen contrapunto a la torre: más antigua y más sobria. Después, baja a los puentes. El de San Cayetano, de época de la Torre del Infantado, y el resto de pasos sobre el Quiviesa y el Deva explican el apodo de «villa de los puentes» y ofrecen las mejores fotos del pueblo, sobre todo con el agua baja y la luz de media mañana.

Santo Toribio de Liébana
A pocos kilómetros de Potes se sube al monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde se venera el Lignum Crucis, considerado el mayor fragmento conservado de la cruz de Cristo. Es uno de los lugares de peregrinación más importantes del cristianismo y el destino del Camino Lebaniego, que ya detallamos en nuestra guía. Si te interesa hacer el recorrido a pie o entender cómo se organiza, el Camino Lebaniego, con sus etapas y la credencial, te cuenta cómo llegar hasta aquí andando. La distancia desde Potes varía según la fuente, así que mejor consultarla en la oficina de turismo.

Qué comer en Potes
Liébana tiene cocina propia y Potes es el sitio para probarla: el cocido lebaniego, el queso picón, el orujo y los dulces de la comarca. En los días de feria y de mercado, la plaza se llena de puestos con productos locales. Si prefieres ir con el estómago planificado, la guía de la Oficina de Turismo de Cantabria ayuda a organizar la comida y las visitas de la zona.
Cuándo ir: fiestas y ferias
Potes concentra citas con tirón: la Fiesta del Orujo, de Interés Turístico Regional, la fiesta de La Cruz el 14 de septiembre, la Feria de Todos los Santos el 2 de noviembre y Santuca el 2 de mayo, patrona de Liébana. En días de fiesta el pueblo se llena, así que conviene madrugar y aparcar lejos. Fuera de ellas, Potes es mucho más tranquilo y se disfruta mejor.
Lo que hay que saber
Dónde: Potes, capital de la comarca de Liébana, en la confluencia del Quiviesa y el Deva. Altitud: 291 metros. Duración: una mañana para el pueblo y otra media jornada si subes a Santo Toribio. Qué visitar: Torre del Infantado, iglesia de San Vicente, puentes y el casco histórico. Antes de ir: confirma horarios y estado de la Torre del Infantado y del monasterio. Aparcamiento: mejor en las afueras y entrar a pie. Ropa: la montaña cambia rápido, lleva un abrigo aunque en la costa haga buen tiempo.
«Potes se visita despacio: dos ríos, una torre y muchas razones para no tener prisa.»
Potes es uno de esos planes que cuesta resumir en una tarde. Desde Bareyo se hace cómodo como excursión de día, con la comarca de Liébana como contrapunto a la costa de Trasmiera. Quienes se alojan en Bareyo Residences suelen apreciar precisamente eso: salir a la montaña por la mañana y volver al final del día a la tranquilidad de la villa, con el mar a un paseo.



