En Santoña no hay un lugar fijo donde ver focas: Cantabria no tiene una colonia estable. Aparecen de forma ocasional, casi siempre en invierno tras temporales, cuando ejemplares jóvenes procedentes del norte de Europa llegan exhaustos al estuario y al puerto. Según Revarca, el avistamiento se repite casi todos los años, pero nunca está garantizado.

Buscar dónde ver focas en Santoña da a entender que existe un punto de observación, como ocurre con las aves en la misma marisma. No es así. Cantabria no tiene una colonia de focas asentada —a diferencia de la costa atlántica francesa o el norte de Europa— y ningún operador ofrece rutas para verlas. Lo que sí existe es un patrón real y documentado: cada invierno, con cierta regularidad, aparecen ejemplares jóvenes en los estuarios y puertos de la región, y Santoña es uno de los puntos donde más se repite.

Vista general del puerto y el estuario de Santoña, con barcos pesqueros y la marisma al fondo

El fenómeno lo recoge la Red de Varamientos de Cantabria (Revarca), que atiende y hace seguimiento de la fauna marina que llega a la costa. Según su registro, la foca gris (Halichoerus grypus) y la foca común (Phoca vitulina) son las especies que con más frecuencia se observan en la región, casi siempre crías recién separadas de su madre que se desorientan en su dispersión hacia el sur y acaban exhaustas en estuarios como el de Santoña.

Por qué aparecen focas en la costa de Cantabria

Las focas que llegan a Cantabria no son residentes: proceden de colonias del norte de Europa y del Cantábrico francés. Cuando las crías se separan de la madre, inician una dispersión que en algunos ejemplares las lleva mucho más al sur de lo habitual, y los temporales de invierno —con oleaje fuerte y viento— empujan a los ejemplares más débiles hacia la costa. El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria ha atendido más de veinte focas grises y comunes en la última década, la mayoría con síntomas de desnutrición o heridas por el oleaje. La temporada con más avistamientos es el invierno, entre diciembre y marzo, coincidiendo con los temporales más fuertes del Cantábrico.

Santoña, uno de los puntos donde más se repiten los avistamientos

El estuario y el puerto pesquero de Santoña reúnen las condiciones que buscan estos ejemplares exhaustos: aguas resguardadas, poca corriente y zonas de descanso alejadas del oleaje abierto. Por eso, según Revarca, casi todos los años se registra algún ejemplar en este tramo de la costa oriental, junto con otros estuarios y puertos de la región. No hay un punto fijo dentro del puerto o la marisma al que acudir —los avistamientos son puntuales y se conocen, cuando ocurren, a través de los propios vecinos o de la propia red de Revarca. Si viajas a Santoña esperando ver una foca, lo honesto es no contar con ello: es un avistamiento afortunado, no una excursión planificable.

Marisma de Santoña vista desde uno de los miradores, con el estuario en marea baja

Qué hacer si ves una foca en la costa cántabra

Si te encuentras una foca en una playa o en el puerto, lo primero es mantener la distancia —al menos 50 metros— y no dejar que perros o niños se acerquen. Puede parecer varada o en apuros y, aun así, tratarse de un comportamiento normal: muchas focas jóvenes salen del agua a descansar en la orilla, algo habitual que no siempre requiere intervención. Lo correcto es avisar al 112 Cantabria y dejar que sean los agentes de medio ambiente o los técnicos del Centro de Recuperación quienes valoren el estado del animal. No intentes tocarla, darle de comer ni devolverla al agua por tu cuenta.

Otros avistamientos inesperados en el mar de Santoña

Las focas no son la única sorpresa que ha dado el mar frente a Santoña en los últimos años. En 2025, un tiburón azul de casi dos metros se dejó ver cerca del embarcadero, y semanas después una ballena jorobada fue avistada desde el propio puerto —dos episodios que, como las focas, no responden a ninguna ruta ni patrón predecible, sino a la riqueza de la bahía y del Cantábrico exterior en esta zona de la costa. Si lo que buscas es fauna marina garantizada en vez de avistamientos puntuales, las Marismas de Santoña ofrecen algo mucho más fiable: en nuestra guía de observación de aves en las Marismas de Santoña repasamos los mejores miradores y la mejor época, entre octubre y enero.

Vista del mar abierto frente a Santoña desde el puerto, día despejado

Lo que hay que saber

¿Hay colonia de focas en Santoña? No. Cantabria no tiene una población asentada; los ejemplares que se ven son visitantes ocasionales.

Mejor época: invierno, entre diciembre y marzo, tras temporales —sin garantía de avistamiento.

Especies más frecuentes: foca gris (Halichoerus grypus) y foca común (Phoca vitulina).

Qué hacer si ves una: mantener al menos 50 metros de distancia y llamar al 112 Cantabria.

Qué no hacer: no tocarla, no darle de comer, no intentar devolverla al mar por tu cuenta.

Alternativa con fauna garantizada: las Marismas de Santoña para observación de aves, sobre todo de octubre a enero.

En Cantabria no hay una colonia de focas a la que ir a mirar —solo la posibilidad, cada invierno, de cruzarte con una que ha llegado mucho más lejos de lo que debería.

Santoña está a poco más de veinte minutos de Bareyo, así que si alguna vez corre la noticia de que ha aparecido una foca en el puerto, se puede ir a comprobarlo sin planificar el viaje. Mientras tanto, la apuesta más segura para ver fauna en la zona sigue siendo madrugar en las marismas con unos prismáticos.

Bareyo Residences está a esa misma distancia de Santoña y de sus marismas. Disponible para reservar desde septiembre de 2027.