Una cena en pareja con productos de Cantabria se resuelve en cuatro platos sencillos: anchoas con pan tostado, queso Picón Bejes-Tresviso con miel de Liébana, un corte de Carne de Cantabria a la sartén y sobao pasiego templado de postre. Todo se compra en un par de paradas y se cocina en menos de una hora.
Hay cenas que se planean con reserva y otras que salen mejor en casa, con la mesa puesta sin prisa y la música baja. Después de un día de playa o de ruta, cocinar para dos tiene algo de ritual, y Cantabria lo pone fácil: buena parte de su despensa se come casi sin cocinar.
Este menú está pensado para quien no quiere pasar la tarde en la cocina. Son cuatro pases, con una sola tarea que exige atención (la carne) y el resto montado en cinco minutos. Los productos que proponemos tienen sello propio de la tierra y se encuentran en mercados, tiendas especializadas y algunos supermercados de la zona.

Cena en pareja con productos de Cantabria: el menú paso a paso
Empieza con anchoas de Santoña sobre pan tostado, con un poco de mantequilla fría si te gusta el contraste. No necesitan más: sácalas del frigorífico quince minutos antes para que el aceite recupere fluidez, escúrrelas con cuidado y sirve en un plato pequeño. Si quieres saber cómo elegirlas, la guía sobre dónde comprar anchoas artesanas es un buen punto de partida.
Después, una tabla corta de queso: Picón Bejes-Tresviso, el azul de denominación de origen que madura en cuevas de los Picos de Europa, con un hilo de miel de Liébana, que también tiene DOP. El picón tiene carácter, así que una cuña pequeña por persona basta. Sácalo del frío con media hora de margen y sírvelo con unas nueces o un poco de membrillo si lo tienes a mano.

El plato principal: Carne de Cantabria a la sartén
Para el plato fuerte, un corte de Carne de Cantabria, que cuenta con indicación geográfica protegida: la guía de la Carne de Cantabria IGP explica las razas y cómo reconocerla en la carnicería. Para dos personas sirven un solomillo, un entrecot o dos filetes de unos dos o tres centímetros de grosor.
Saca la carne del frigorífico media hora antes y sécala con papel. Calienta bien una sartén de hierro o antiadherente gruesa, con muy poco aceite, y marca la carne unos tres minutos por lado si el corte ronda los dos o tres centímetros y buscas un punto medio. Sala al final con sal gruesa y deja reposar cinco minutos antes de cortar. Como guarnición, unas patatas panaderas al horno o unos pimientos asados funcionan sin competir con la carne.

Vino y maridaje para una cena en pareja
Cantabria tiene dos vinos de la tierra con indicación geográfica, el de la Costa de Cantabria y el de Liébana. Son producciones pequeñas y no siempre fáciles de encontrar fuera de la región: si no los localizas en tu tienda habitual, pregunta en una vinoteca o en las propias bodegas. Un tinto de cuerpo medio acompaña bien la carne, y un blanco fresco va con las anchoas y el queso.
Si prefieres algo sin alcohol, una sidra natural bien servida o una buena agua con gas y limón también encaja con el menú. Lo importante es la temperatura: el blanco, frío pero no helado; el tinto, algo por debajo de la temperatura ambiente.

Postre: sobao pasiego templado
Para cerrar, el sobao pasiego, el bizcocho de mantequilla con IGP que es el dulce más fácil de llevarse a casa desde Cantabria. Calienta un par de minutos en el horno o en la tostadora para que recupere el aroma de la mantequilla, y sírvelo con una bola de helado de vainilla o con un poco más de miel de Liébana. Es un postre que no exige habilidad y se prepara mientras la carne reposa.

Lo que hay que saber
Dónde comprar: los mercados de abastos de Santander y los mercadillos semanales de la comarca son la vía más directa, y las tiendas de producto local de la zona completan la compra. Conviene comprar la carne y las anchoas en los dos días previos, y reservar la carne con antelación si la quieres de un corte concreto.
Etiquetas: busca el logotipo europeo de DOP o IGP en el queso, la miel, el sobao y la carne. Para más información sobre qué producto tiene sello y cuál no, consulta la web de Turismo de Cantabria. Cantidades para dos: unos 150 gramos de carne por persona, una cuña pequeña de queso y una lata de anchoas bastan; los precios varían según tienda y temporada, así que no damos cifras.
«Una buena cena en casa no necesita muchos platos, necesita buen producto y tiempo para sentarse.»
Cocinar para dos con lo que ofrece la tierra es una forma tranquila de cerrar un día en Cantabria. En Bareyo Residences pensamos las villas para ese ritmo: llegar de la playa o del monte, abrir una lata de anchoas y que la tarde se estire sin que nadie mire el reloj.



