La playa del Sardinero, en Santander, son en realidad dos playas urbanas con Bandera Azul: la Primera, de 350 metros junto al Gran Casino, y la Segunda, de unos 1.000 metros junto al parque de Mesones. Arena dorada, paseo marítimo, socorrista en temporada y aparcamiento cerca, a unos 25 minutos en coche desde Bareyo.

El Sardinero es la postal clásica de Santander: paseo marítimo con palmeras, el edificio del Gran Casino y, detrás, los hoteles de la belle époque que convirtieron esta zona en destino de veraneo de la alta sociedad española a finales del siglo XIX. Hoy sigue siendo la playa de referencia de la ciudad, la primera que se llena en un día de sol y la que aparece en cualquier búsqueda de playas cerca de Santander. El nombre viene de los bancos de sardina que se pescaban antiguamente en esta costa, mucho antes de que el turismo cambiara por completo el paisaje.

Frederick Adegoke Snr. · unsplash

Lo interesante es que en realidad son dos playas distintas, separadas por un pequeño saliente rocoso, cada una con su propio carácter: la Primera, más recogida y urbana, y la Segunda, más amplia y con más espacio para tumbarse. Desde Bareyo se llega en poco más de veinte minutos por la autovía, lo que la convierte en la opción lógica para un día de playa con más ambiente que las calas de la costa de Trasmiera.

Primera y Segunda Playa del Sardinero: cuál elegir

La Primera Playa del Sardinero tiene 350 metros de longitud y un ancho medio de 80 metros, y se extiende justo a los pies del Gran Casino: es la más céntrica y la más concurrida en temporada alta. La Segunda Playa, de cerca de 1.000 metros, empieza donde termina la Primera y llega hasta el parque de Mesones, con más superficie de arena y una zona infantil junto al paseo. Para quien busca sitio para tumbarse sin agobios, la Segunda suele tener más margen incluso en las mañanas de agosto. Ambas comparten el mismo tipo de arena dorada y fina, con pendiente suave que facilita el baño de los más pequeños.

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Servicios, accesibilidad y aparcamiento

Las dos playas cuentan con Bandera Azul, duchas, aseos, papeleras, servicio de limpieza diario y alquiler de hamacas y sombrillas en temporada, además de socorrista durante los meses de más afluencia. El acceso está adaptado para personas con movilidad reducida, con rampas desde el paseo marítimo hasta la arena y, en la Segunda Playa, sillas anfibias disponibles bajo petición en el puesto de socorro. Para aparcar, la Segunda tiene más plazas junto al parque de Mesones; en la Primera, lo más práctico es dejar el coche en las calles cercanas al Casino o llegar caminando desde el centro, a diez minutos. En días de bandera roja, que en el Cantábrico no son raros incluso en verano, el socorro marítimo cierra el baño en la zona señalada, así que conviene mirar el estado de la bandera antes de meterse en el agua.

Rampa de acceso a la arena en la Segunda Playa del Sardinero con socorrista de fondo

El paseo marítimo, el Gran Casino y la Magdalena al fondo

El paseo que une las dos playas es, en sí mismo, parte del plan: bancos, palmeras y las fachadas de los antiguos hoteles que hicieron del Sardinero un destino de recreo hace más de un siglo. En un extremo queda el Gran Casino, hoy con salas de juego y restaurante con vistas; en el otro, la silueta de la península de la Magdalena se recorta sobre el mar. Si te gustó nuestra guía del Palacio de la Magdalena, esta playa está a apenas diez minutos caminando: se puede encadenar la visita al palacio con una tarde en la arena sin mover el coche.

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Surf en El Sardinero: dónde aprender

La ola del Sardinero es suave y constante, lo que la convierte en un buen sitio para iniciarse: hay varias escuelas trabajando en la zona, con clases de un par de horas para quien nunca ha subido a una tabla. La Escuela de Surf Sardinero, con acceso directo desde la Primera Playa, ofrece clases sueltas y bonos para varios días, con material incluido en el precio. Las clases suelen salir en las horas centrales del día, cuando el oleaje es más manejable para quien empieza, y no hace falta experiencia previa ni traer neopreno propio.

Surfistas entrando al agua frente a la Primera Playa del Sardinero al atardecer

Lo que hay que saber

El Sardinero está a unos 25 minutos en coche desde Bareyo por la autovía, y en temporada alta conviene sumar tiempo extra para aparcar cerca del paseo. El socorrista solo está presente en los meses de mayor afluencia, así que fuera de temporada alta hay que prestar más atención al estado de la mar antes de bañarse. Las dos playas tienen acceso adaptado, y todo el paseo marítimo se recorre sin coche, encadenando el Sardinero con la Magdalena y el centro de Santander en la misma caminata.

«Dos playas, un paseo con más de un siglo de historia y la Magdalena vigilando al fondo: así es el Sardinero.»

El Sardinero es de esas playas que compensan salir de la zona de Bareyo por un día: ciudad, playa y patrimonio en el mismo paseo. Después de un día así, lo que más apetece es volver a algo tranquilo, y ahí es donde entran Villa Camino y Villa Monte, nuestras dos villas de Bareyo Residences con piscina privada, cuya apertura está prevista para septiembre de 2027.