La playa de Antuerta es una cala de arena dorada de 40 metros de ancho por 100 de largo, escondida entre acantilados en Bareyo. No tiene aparcamiento propio ni servicios: se llega caminando desde la playa de Cuberris por el sendero costero. A cambio, rara vez hay más de un puñado de personas.

Cuberris, la gran playa dorada que da nombre a Bareyo, tiene un secreto al otro lado de sus acantilados orientales. Un sendero estrecho, que apenas señala el paso de quienes ya la conocen, baja hasta una cala que el turismo de playa nunca ha terminado de descubrir: Antuerta. Ni siquiera figura en el mapa de la mayoría de guías de la costa de Trasmiera, y eso, lejos de ser un defecto, es la razón por la que sigue mereciendo la pena.

Vista general de la cala de Antuerta entre acantilados, marea baja, luz de mañana.

No es casualidad que siga siendo así. Sin acceso rodado, sin chiringuito y sin socorrista, Antuerta exige algo de esfuerzo antes de premiar con silencio, un mar más bravo que el de sus vecinas y una postal que cambia con cada marea. Es, en muchos sentidos, la playa que uno imagina antes de que existiera la carretera hasta la costa.

Cómo llegar a la Playa de Antuerta desde Cuberris

No existe ninguna carretera que baje directamente hasta Antuerta. El punto de partida es el aparcamiento de la playa de Cuberris, en Ajo, a apenas diez minutos en coche desde Bareyo por la CA-446. Desde el extremo este de Cuberris arranca un tramo del sendero costero que bordea el acantilado; caminando a buen ritmo, la cala aparece a los cinco o diez minutos, según el estado de la marea y el punto exacto por el que se baja. El camino no está acondicionado ni señalizado con carteles, así que conviene llevar calzado cerrado y evitarlo con niños pequeños o el día después de lluvia, cuando la tierra se vuelve resbaladiza. No hay atajo en coche: quien busca aparcar más cerca solo encontrará el mismo aparcamiento de Cuberris.

Sendero de tierra bajando entre vegetación costera hacia una cala escondida, con el mar al fondo.

Una cala salvaje, sin servicios ni aglomeraciones

Antuerta no tiene socorrista, ni ducha, ni bar, ni papeleras. Lo que tiene es arena fina y dorada, acantilados que la resguardan por ambos lados y una sensación de aislamiento que ya ha desaparecido de casi toda la costa de Trasmiera en temporada alta. Al no contar con ningún tipo de infraestructura, tampoco tiene accesibilidad para personas con movilidad reducida ni para carritos de bebé. Esa misma falta de comodidades es lo que la mantiene tranquila incluso en pleno agosto, y explica por qué en septiembre, con las temperaturas aún suaves, es fácil tenerla casi para uno solo. Quien va, va sabiendo que tendrá que cargar con todo lo que necesite: agua, sombra propia y la basura de vuelta, porque tampoco hay ningún contenedor cerca en el que dejarla.

Arena dorada y acantilados vistos desde el nivel del mar en una cala vacía, sin gente ni infraestructura.

Surf y viento: para quién es esta playa

El oleaje que aleja a los bañistas es justo lo que atrae a un puñado de surfistas locales que conocen el pico de Antuerta y prefieren evitar las tablas de Cuberris o Ris cuando hay más gente. No es una ola apta para principiantes: el fondo es irregular y la resaca se nota nada más entrar en el agua. El viento del oeste, tan habitual en esta parte de la costa, suele levantar la superficie por la tarde, así que las primeras horas de la mañana son las que ofrecen las condiciones más limpias, tanto para surfear como simplemente para bañarse con algo más de calma.

Surfista entrando al agua en una cala salvaje del norte de España con oleaje fuerte y viento.

Lo que hay que saber

Acceso: a pie desde la playa de Cuberris (Ajo, Bareyo), por un tramo del sendero costero sin señalizar, unos 10 minutos caminando. Aparcamiento: no hay en Antuerta; se deja el coche en el aparcamiento de Cuberris. Servicios: ninguno, sin socorrista, ducha, bar ni papeleras. Oleaje: fuerte y con frecuente resaca; no es una playa recomendable para bañarse con niños pequeños ni para nadar mar adentro, y el viento del oeste es habitual. Marea: conviene consultar la tabla de mareas antes de bajar, porque con marea alta la arena seca se reduce mucho. Mejor época: de primavera a otoño, evitando los días de fuerte oleaje o temporal. Qué llevar: agua, calzado cómodo para el sendero y toda la sombra que necesites, porque no hay ningún punto con sombra natural en la arena.

«Antuerta es la playa que recuerda cómo era la costa de Trasmiera antes de que llegaran los aparcamientos.»

Tener una cala como Antuerta a un paseo de casa es uno de esos privilegios que solo entienden quienes viven aquí, o quienes se quedan el tiempo suficiente para salir a buscarla más de una vez. Villa Camino y Villa Monte, las dos villas de Bareyo Residences, están a pocos minutos en coche de Cuberris y de este mismo sendero costero, en el municipio donde nace esta playa. Si te gustó esta cala escondida, no te pierdas nuestra guía de la playa de Ajo-Cuberris, la gran playa vecina desde la que sale el camino hasta aquí. Las villas abren sus puertas en septiembre de 2027, con la disponibilidad ya abierta para quienes quieran reservar con antelación esta esquina de Cantabria, la de las playas que casi nadie conoce.

Vista de la costa de Trasmiera al atardecer desde lo alto de un acantilado, con Bareyo al fondo.