El Parque Natural de Oyambre ocupa unas 5.700 hectáreas de costa entre San Vicente de la Barquera, Valdáliga y Comillas, con playas abiertas, marismas, acantilados y el bosque de Monte Corona. Está a algo más de una hora en coche de Bareyo y se recorre bien en una jornada.
Oyambre es uno de esos lugares donde la costa cántabra cambia de registro. Aquí no hay paseo marítimo ni casco urbano que lo ordene todo: hay dunas, rías que se llenan y se vacían con la marea, prados que llegan hasta el acantilado y, tierra adentro, un bosque que mira al mar.
Esa mezcla lo distingue de las playas más urbanas del litoral. En un mismo día se pisan arena, marisma y robledal sin cambiar de comarca, y eso permite adaptar la visita al tiempo que haga.
Desde Bareyo la excursión compensa si se sale con calma: A-8 dirección Oviedo hasta San Vicente de la Barquera, donde empieza el parque. Esta guía ordena lo que merece la pena y lo que conviene confirmar antes de ir.

Qué es y dónde está el Parque Natural de Oyambre
El parque protege un tramo de litoral con acantilados de entre 10 y 50 metros, playas abiertas al mar, playas interiores junto a las rías, marismas, dunas y lomas de prado. La superficie varía algo según la fuente, pero ronda las 5.700 hectáreas. La Oficina Española de Turismo resume bien sus ecosistemas.
El mejor punto de partida es el centro de interpretación, en el antiguo faro de Punta de la Silla, en San Vicente de la Barquera. Tiene una exposición permanente sobre el parque, y los acantilados de la punta sirven de observatorio de aves marinas. El teléfono publicado es el 942 712 019: llama para confirmar horarios, que cambian según la época del año.

Playas del parque: Merón, Gerra y Oyambre
Las guías citan, de oeste a este, las playas de Fuentes, Liñera, La Maza, Merón, Gerra, Gerruca, Oyambre y La Rabia. No todas tienen el mismo carácter. Merón y Oyambre son las más concurridas en verano, y entre ambas se interpone la ría de San Vicente.
Oyambre es amplia, con aparcamiento, duchas y zona de pícnic según las guías, y rara vez se llena del todo. Gerra es más abierta y marinera: una buena opción para alargar la jornada por la costa en lugar de quedarse en la primera arena que aparece. Si te gustó este parque, la guía de la playa de Merón es la siguiente que conviene leer.
Aparca solo en las zonas habilitadas y no pises las dunas, que son frágiles. En las rías y en las playas interiores el nivel del agua cambia mucho con la marea, así que mira la tabla antes de bajar.

Marismas y ría: el rincón de las aves
Las marismas de la ría de San Vicente y de La Rabia son el rincón más tranquilo del parque. Hay pasarelas y senderos pensados para observar aves, con especies migratorias que se detienen aquí en sus viajes, y en los acantilados anidan halcones peregrinos. Lleva prismáticos y paciencia: primera hora de la mañana y última de la tarde suelen ser los mejores momentos.
Un aviso: documentos antiguos advertían de la colmatación de arena de estos estuarios, de modo que el aspecto de la ría y de las playas interiores puede cambiar de un año a otro. Mejor mirar el estado actual que fiarse de fotos antiguas.

Monte Corona: el bosque con vistas al mar
Monte Corona es la gran masa forestal del parque: robles, fresnos, acebos, avellanos y castaños. Hay una ruta circular a pie desde el faro de Punta de la Silla de entre 2 y 4 horas según el recorrido, y también se puede llegar en coche hasta sus inmediaciones. En otoño, cuando el bosque cambia de color, es el tramo del parque que más se agradece.
Las guías mencionan además los acantilados de San Vicente, los de Las Tinas, la Llasca de los Moros y la ruta ornitológica de Abaño. Descarga un track actualizado antes de salir, porque las fuentes no coinciden en distancias.

Lo que hay que saber
Distancia desde Bareyo: algo más de una hora en coche por la A-8 hasta San Vicente de la Barquera.
Por dónde empezar: el centro de interpretación del faro de Punta de la Silla; confirma horarios por teléfono (942 712 019).
Aparcamiento: solo en zonas habilitadas. Oyambre tiene aparcamiento propio.
Dunas: no las pises.
Mareas: consulta la tabla antes de ir a las rías y a las playas interiores.
Calzado: botas para Monte Corona; la circular lleva entre 2 y 4 horas.
Datos: distancias y horarios varían según la guía, contrástalos antes de salir.
En Oyambre caben en una sola jornada la arena, la marisma y el robledal.
Una excursión larga se agradece más cuando hay un sitio tranquilo al que volver. Después de un día entre dunas y robles, la ría de Ajo y los prados de Bareyo tienen justo ese punto: poco ruido, mucho verde y el mar siempre cerca. Desde aquí se llega al parque y se regresa sin prisas.



