Güemes es una pedanía del municipio de Bareyo, a menos de diez minutos en coche desde la villa, conocida en todo el mundo del Camino de Santiago por albergar La Cabaña del Abuelo Peuto: un albergue de peregrinos fundado en 1999 por Ernesto Bustio, con 100 plazas, cena comunitaria y sistema de donativo libre, abierto todo el año.

Muy pocos vecinos de Bareyo ajenos al mundo del Camino de Santiago saben que, a apenas 1,6 kilómetros de Ajo, la capital del municipio, tienen una de las paradas más conocidas de todo el Camino del Norte. Güemes no es un pueblo grande -apenas ronda los 300 habitantes-, pero cada año recibe a miles de peregrinos que llegan agotados desde Laredo o Islares buscando cama, cena y, sobre todo, la conversación de un cura que lleva más de dos décadas contando historias en la misma mesa.

Vista general del entorno rural de Güemes, en el municipio de Bareyo, con el paisaje típico de esta zona del Camino de Santiago del Norte

La razón por la que Güemes aparece en casi cualquier diario de peregrino, libro o documental sobre el Camino del Norte es un único lugar: La Cabaña del Abuelo Peuto, el albergue que fundó el padre Ernesto Bustio en la que fue la casa de su familia. No hace falta ser peregrino para sentir curiosidad por lo que ocurre cada noche en ese comedor, aunque el albergue, eso sí, solo admite huéspedes con credencial del Camino.

El albergue de Ernesto Bustio: la Cabaña del Abuelo Peuto

Bustio abrió el albergue en 1999 en la casa donde nació, y desde entonces lo gestiona con un equipo de hospitaleros voluntarios que se turnan durante el año. El espacio se ha ido ampliando hasta sumar 100 plazas repartidas entre cinco salas dentro de la casa principal y ocho cabañas de madera en la parcela de alrededor, rodeadas de huerta y de los animales que también forman parte del proyecto. No hay tarifa fija: el alojamiento, la cena y el desayuno se pagan con un donativo que cada peregrino decide de forma libre y anónima, pensado para cubrir el mantenimiento del lugar, no para generar beneficio.

Fachada exterior de La Cabaña del Abuelo Peuto, el albergue de peregrinos de Güemes, con las cabañas de madera del jardín

Cómo es una noche en el albergue

La experiencia sigue un ritual que apenas ha cambiado en 25 años: llegada por la tarde, ducha, ropa lavada tendida en el patio y, al anochecer, una cena comunitaria en la que todos los peregrinos se sientan a la misma mesa larga. Es en ese momento cuando el padre Ernesto suele tomar la palabra para hablar de sus viajes por Sudamérica y África, del sentido de caminar y de la propia historia del albergue, antes de que cada uno se retire a dormir pensando en la etapa del día siguiente. Los hospitaleros despiertan a los huéspedes temprano, como es costumbre en los albergues del Camino, para dejar sitio a la siguiente tanda de peregrinos.

Mesa comunitaria del albergue de Güemes durante la cena, con peregrinos reunidos y luz cálida de interior

La etapa del Camino de Santiago: de Laredo a Güemes y de Güemes a Santander

Güemes ocupa un punto de descanso natural en el Camino de Santiago del Norte, entre la etapa que llega desde Laredo -unos 27 kilómetros de costa y marismas- y la que sale hacia Santander al día siguiente, de entre 12 y 15 kilómetros según la variante elegida. Ese segundo tramo pasa por Galizano, donde merece la pena parar en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVI, y por el Santuario de Santa María de Latas antes de llegar a la playa de Somo, desde donde muchos peregrinos cruzan la bahía en barco hasta Santander en lugar de rodearla a pie. La Cultura de Cantabria recoge el trazado completo del Camino del Norte a su paso por la región, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Galizano, en la etapa del Camino de Santiago entre Güemes y Santander

Quién puede quedarse a dormir en Güemes

El acceso al albergue está reservado a quienes hacen el Camino a pie, en bicicleta o a caballo y llevan la credencial del peregrino sellada en las etapas anteriores; no es un alojamiento abierto a quien simplemente quiere visitar Güemes en coche y pasar la noche. Esa condición es la misma que rige en la mayoría de albergues de la red jacobea, pero aquí se vive con una filosofía muy marcada: el donativo y la mesa compartida como forma de recuperar la hospitalidad medieval con la que nacieron los primeros refugios de peregrinos hace siglos.

Lo que hay que saber

Güemes pertenece al municipio de Bareyo, a menos de diez minutos en coche desde Ajo. El albergue La Cabaña del Abuelo Peuto abre todo el año y admite solo peregrinos con credencial del Camino, con sistema de donativo libre para cena, alojamiento y desayuno. Tiene 100 plazas entre la casa principal y las cabañas exteriores, y conviene llegar por la tarde, ya que no se reservan plazas por teléfono para la misma noche. Si no hacéis el Camino, podéis acercaros igualmente a pasear por el pueblo y ver el entorno del albergue desde fuera, siempre con respeto al descanso de los peregrinos.

En la mesa larga de Güemes, peregrinos que no se conocían por la mañana terminan la noche escuchando la misma historia del padre Ernesto.

Que un pueblo de apenas 300 habitantes del municipio de Bareyo sea parada obligada en las guías del Camino de Santiago de medio mundo dice mucho de lo que tiene esta esquina de Cantabria, aunque no se camine ni un kilómetro. Si el Camino del Norte os ha despertado la curiosidad, en nuestra guía de El Camino de Santiago del Norte en Cantabria repasamos el resto de etapas que cruzan la región. Desde Bareyo Residences, Güemes queda a un paseo en coche, y septiembre de 2027 todavía guarda disponibilidad para quien quiera alojarse cerca de esta parte tan singular del municipio.